La Alimentación en el mundo fenicio-púnico: Seminario de Historia Antigua en la Necrópolis de Puig des Molins

Los días 16 y 17 de septiembre, el Museo Monográfico Puig des Molins acogerá dos conferencias del catedrático de Arqueología de la Universitat de València Carlos Gómez Bellard, sobre la Alimentación en el mundo fenicio-púnico. Una oportunidad de conocer de la mano de un especialista un aspecto a veces olvidado del mundo púnico y cuya influencia en Ibiza marcó el desarrollo agrario de la isla.
Carlos Gómez Bellard es especialista en cultura fenicio-púnica y autor de una tesis doctoral sobre la presencia fenicia en Ibiza. Ha excavado y codirigido intervenciones arqueológicas en yacimientos rurales de la isla, como Can Corda o Can Vicent d’en Jaume, y en los últimos años ha centrado parte de su investigación en el estudio de la alimentación en la Antigüedad.
El miércoles 16 de septiembre a las 19:00 horas tendrá lugar la primera conferencia, titulada ‘La arqueología y las cosas del comer’ con una visión de la alimentación antigua a partir de las fuentes arqueológicas más recientes.
El jueves 17 de septiembre también a las 19 horas, tendrá lugar la segunda conferencia, ‘No solo tortas. Carne, pescado y dulces’, centrada en los productos más utilizados en la cocina fenicio-púnica, desde la carne de animales domésticos y de caza hasta la pesca, los dulces y las frutas.
Ambas conferencias tendrán lugar en la Salón de Actos del ‘Museu Monogràfic del Puig des Molins» serán gratuitas y no requerirán reserva previa.
Es una oportunidad de conocer de la mano de un experto de referencia la alimentación en el mundo fenicio-púnico y que permite conocer una faceta de su cultura que a veces se ha olvidado. Los fenicios, grandes comerciantes y navegantes, también fueron unos grandes agricultores y elaboradores de productos alimenticios, muchos de ellos orientados a la exportación como el vino, el aceite o las salazones de pescado. En Eivissa marcó definitivamente su futuro y con ellos se introdujo la civilización en la isla, con la fundación de la ciudad y la llegada del urbanismo, de la escritura y de una cultura muy desarrollada. En el campo marcó el modo de explotación en haciendas distribuidas en el territorio e introdujeron una agricultura muy avanzada junto con frutales como el olivo, el granado, el almendro o la higuera así como animales como la gallina. Con el tiempo Ibosim se convirtió en un centro productor de vino que se exportó por el mediterráneo occidental. Curiosamente, los olivos que en épocas recientes los agricultores plantaron en los agujeros de los hipogeos de la necrópolis de Puigs des Molins se corresponden con una variedad importada por los fenicios en Ibiza que se ha localizado en Siria y que distribuyeron en las zonas de influencia comercial como Mallorca y el valle del Ebro.