Con la llegada del verano, arranca la temporada más intensa de «ballades» en pozos y fuentes, una tradición festiva recuperada por los grupos de baile tradicional y que se iniciaba en el solsticio de verano con el día de Santa Maria como referencia para muchas de ellas.
La «Federació de Colles de Ball» ha creado un mapa interactivo con las celebraciones en pozos y fuentes a lo largo del año en la isla d’Eivissa.
En una sociedad agraria como era la ibicenca hasta los años 60 del siglo pasado, las cosechas dependían de la disponibilidad de agua, bien de lluvia o bien de los pozos y fuentes. Para todas las culturas que han poblado el Mediterráneo, el agua es fuente de vida, bien muy preciado, y más cuando en nuestro clima las lluvias eran las justas y no siempre muy repartidas.
Por ello se trata de una costumbre ancestral vinculada al culto al agua y a los entornos en los que se encontraba, estas celebraciones en el mundo rural fueron habituales hasta el siglo XX, cuando por diferentes motivos dejaron de celebrarse. No eran bien vistas por la Iglesia por no estar vinculadas al culto católico ni tampoco por las autoridades civiles ya que a menudo tenían lugar riñas entre jóvenes.
A finales del siglo XX, los grupos de baile tradicional recuperaron con fuerza estas celebraciones y ahora han resurgido con fuerza.
Así como indica Marià Torres en el libro «Antropología d’Eivissa y Formentera, Mitologia, costums i festes»:
Estas «ballades» se hacían cuando ya se habían acabado los trabajos del campo y tenían una consideración social de fiesta importante, sin ningún ánimo de lucro, y no hacía falta que nadie estuviera invitado particularmente, porque todo el mundo se sentía invitado y llamado.
La «ballada» se inauguraba antiguamente con un tiro de arma de fuego, que nos recuerda el sentido de protección, de pedir que el año que viene la cosechada no sea más pequeña, que las aguas aseguren los sembrados y la cosecha para todo el año.
Y siempre van acompañadas de degustaciones de productos ibicencos.
Esperamos que para la próxima temporada las plegarias sean escuchadas y no falte el agua por los sembrados.
Imagen de Estudio 30.
